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Headache

Estoy sufriendo MUCHO de dolores de cabeza. Pero mucho mucho. Como nunca en mi vida. Todos los días, todo el tiempo. El paracetamol no me hace nada y hay días en que la migraña es tal, que el golpeteo de las teclas del teclado de la compu me taladra el cerebro.

Probé de todo: Paño frío. Masajes en la sien. Acostarme un rato con los ojos cerrados y respirar. Usar más los anteojos. Prestar atención a ver si estoy bruxando cuando duermo. Tomar más líquidos. NADA SIRVE.

Por favor, si alguien tiene consejos al respecto, páselos..!

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Descubriendo

Bueno, sí. La colgué un poco pero volví. Es que, entre tantos otros descubrimientos, descubrí que tengo varias cosas para decir. Lo difícil es ordenarlas y plasmarlas acá. Admiro la facilidad con la que se leen otros blogs. Con esa fluidez que me hace imaginarme ahí y ser parte de lo que cuentan. Quiero eso y no me sale. Y eso que tengo sangre de escritor heredada…

Decía que es tiempo de descubrimientos de lo más variados. Imposible acordarme de todos, pero por ejemplo: Siempre me consideré un bicho raro. Una freak apartada del sistema convencional. Eso hizo que nunca tuviera grandes grupos de amigas, ni fuera muy sociable que digamos. Salvo con los varones, que siempre me llevé bastante bien. Siempre culpé al resto de la platea femenina por esto. Ahora me encanta hablar con gente en cualquier lado, chatear, hablar por teléfono, escribir en foros, comentar blogs, etc. Socializar, bah. Ahora que sí tengo algo en común con tantas otras mujeres parece que tengo de qué hablar. Y claro, descubrí que la culpa no era de las otras mujeres, ni del mundo. El tema es que soy una jodida de mierda. Y una freak también.

Descubrí que estar embarazada no es sólo “tener bombito”, como pensaba inocentemente hace no tanto tiempo. Es movilizador y revolucionario a niveles que jamás hubiera sospechado. Es no ser más tan dueña de mi cuerpo. Vivir todo el tiempo con la conciencia de que todo, todo lo que hago o dejo de hacer lo afecta. Es un resurgir de miedos y sombras que creía recontra psicoanalizados. Dudar de mi pareja, del mundo, del futuro, pero sobre todo, de mi capacidad para tomar decisiones correctas. Porque si un embarazo y parto tradicional despiertan comentarios de todo tipo en el entorno, “poca intervención”, “natural”, “respeto por el cuerpo”, “desterrar el patriarcado”, “colecho” y “porteo” directamente disparan alarmas. Y ahí dudo. ¿Estaré yendo por el camino correcto? Y me contesto que el camino correcto es el camino que siento. Pero igual las dudas cada tanto vuelven.

Por último y no de menor importancia, descubrí que con la ausencia de alcohol y estupefacientes en mi organismo no soy la chica cool, divertida y despreocupada que creía ser. No, no. Soy más bien yo misma.

Mejor 🙂